«…en los últimos meses he visto con frecuencia unas fotografías de Andrés Ferrer donde el paso del tiempo se ha convertido en un salfumán extraño; unas fotografías que muestran el talento de su autor y que convierten demasiadas imágenes en una confesión; unas fotografías que evidencian, de nuevo, que a veces un fotógrafo es el médium que se aventura en lugares cerrados, en lugares que nunca volverán a ser lo mismo, en lugares o espacios que ya se han despedido de nosotros».

Fernando Sanmartín   “Andrés Ferrer. El fotógrafo que no miente”  (2006)

«Son fotografías inquietantes. Son fotografías de un lugar, pero hablan de las personas que vivieron allí y que desaparecieron: como si hubieran salido huyendo precipitadamente, sin tiempo para la mudanza».

«Canfranc es un lugar mítico, mágico y maldito. Es la historia de un éxito y luego la historia de un fracaso».

Felix Romeo  “Frontera”  Heraldo de Aragón, 6 de marzo de 2006

«Molduras de escayola y taquillas que parecían grandes confesionarios. Radiadores, sillones hundidos y espejos vacíos. Salas alicatadas, urinarios sin orina. Verdín y negro de humo. Aquel hombre agradece que sea de día. Las ruinas no dan miedo pero sí lo dan los edificios abandonados en un abrir y cerrar de ojos. Porque eso significa que ha pasado o va a pasar una peste, una guerra, una maldición». 

Adolfo Ayuso  “La hemeroteca de Canfranc”  (2006)